7.4.11

Hermosa lucha, exquisita rebelión.

Involucrarme con la liberación (total, humana, animal, de la tierra…) me lleva cada vez más lejos de lo que alguna vez sentía, pensaba y hacía; no lo digo con pesar, por el contrario…

Se trata de poner en el lugar de lo que antes existía, algo nuevo y harto mejor para todos/as,

el camino que ando se construye con amor, carácter, crítica, temple, fuerza, e intención; se construye con igualdad, insurrección, generosidad, solidaridad y compañerismo… es un camino de libertad, conciencia, contra información y verdad.

Es el lugar más lindo por el que he andado, un lugar donde es posible que lo que nos quita libertad desaparezca…

En este avanzar, se elige todo el tiempo, se acaba el “piloto automático”, una se hace íntegra y responsable, de cada paso y de cada segundo, haciéndolos propios y no ajenos.

Se llega lejos si se quiere, lejos de la familia institución, de los amores contrato, de los/as amigos/as nada incondicionales, de la educación formal y elitista, de la esclavitud asalariada, de las dependencias aprendidas, del autoritarismo impuesto, del miedo, del conformismo y la indiferencia que nacen del miedo; lejos de la discriminación, del cómodo “no puedo” y todas las demás excusas, lejos de los roles y las falsas necesidades, del consumo alienante, de la medicina que enferma, de las acciones egoístas e inconscientes…

Me voy convirtiendo en lo que quiero ser, mi tiempo es mío, mi cuerpo es mío, mis pensamientos, sentimientos y acciones también… y por fin me pertenezco, tengo la libertad de disponer de todo lo que soy para invertirlo, brindarlo, compartirlo…

Y resulta que, existiendo animales explotados, abusados, oprimidos, esclavos; existiendo tierras ultrajadas, continentes apuñalados, y etc… yo no quiero hacer otra cosa que luchar… por eso me ausentare, no atenderé tus reclamos, no devolveré tus mensajes y llamadas, no estaré pendiente de ti…

Claro que esto será “incorrecto” para tu egoísmo, tu apego, tus necesidades y tus expectativas, y “molesto” para tu ego y tu falta de incondicionalidad… te alejaras de mi, ya no seré digna de tu cariño y compañía, ni de tu abrazo ni de tu palabra de aliento…

quizá eso sea lo único poco lindo de esta hermosa lucha, exquisita rebelión.

1 comentario:

Flora Tristan dijo...

Precioso texto!